Durante este mes de octubre, estoy ejerciendo como beta tester de una nueva aplicación llamada Wildnote. Pero antes de contarte cómo está resultando la experiencia, creo conveniente aclarar algunos conceptos.

La definición de beta tester o usuario que se dedica a probar la versión beta de un programa o aplicación recogida por Wikipedia es la siguiente:

«Un beta tester es un usuario de programas cuyos ejecutables están pendientes de terminar su fase de desarrollo, (o que muestran) un alto nivel de funcionamiento, pero que aún no son completamente estables. Los beta testers usan sus conocimientos informáticos (no es mi caso) y su tiempo (este aspecto si puede ser aplicable a mi persona) para detectar errores en la versión beta del software y así poder informar de éstos para que los desarrolladores los corrijan, o corregirlos ellos mismos. Algunas compañías los contratan para asegurarse de que sus programas van a funcionar lo mejor posible en el mercado. Otro tipo de beta testers son los que trabajan desinteresadamente ofreciendo soporte y ayuda a la comunidad GNU. Generalmente el «betatester» comparte una cierta afinidad con la herramienta puesta a prueba en cuestión, de ahí el entusiasmo por probarla, verificar nuevas funcionalidades y detectar anomalías en pos de mejorar el desarrollo de la herramienta en cuestión.«

Fuente: Wikipedia

Se trata de una actividad tradicionalmente ligada al ámbito de los videojuegos, donde los usuarios prueban los juegos para detectar fallos y proponer mejoras (hay quien incluso se gana la vida con esta tarea, aunque como afirman en la web Ounae, no es tan divertido como lo pintan).

Una vez aclarado el principal concepto en torno al que gira este artículo, voy a contarte qué es Wildnote y qué estoy haciendo exactamente.

Wildnote es una aplicación que está desarrollando una empresa californiana llamada Suntoucher. El objetivo es crear una herramienta que permita la recogida de datos en campo a través de formularios previamente creados, al estilo de otras opciones que ya se han analizado en esta web (Fulcrum o KoBoCollect, por citar un par de ellas), no siendo necesaria una conexión a internet para emplear la app, ya que la opción de sincronización puede ejecutarse con posterioridad.

Tengo que reconocer que no recuerdo muy bien cómo se produjo el primer contacto, aunque posiblemente fuese a través de Twitter. Tras echar un vistazo a la web de Greenapps&web, me propusieron formar parte del equipo de beta tester, a lo que contesté de forma afirmativa, siendo el único compromiso necesario enviar una valoración de la aplicación. Considero que este ejercicio es muy útil para las empresas desarrolladoras, ya que permite que usuarios reales aporten su conocimiento y propongan cambios o detecten problemas. La idea que les propuse es que Wildnote pudiera ser empleada para proyectos de ciencia ciudadana en los que informar, por ejemplo, de especies invasoras. Siguiendo las indicaciones que les di, el equipo de Wildnote diseñó un pequeño formulario para probar la aplicación (aún están trabajando en la parte de creación de las encuestas por parte del usuario, así que todavía no está disponible al público).

A partir de ahí y previa creación de una cuenta de usuario, descargué la aplicación móvil en su versión iOS (la versión de Android no está disponible para su descarga en España, aspecto que ya les he hecho llegar) y me fui al campo a probarla. Las primeras sensaciones han sido positivas. La aplicación es ágil y bastante rápida y desde el equipo de Wildnote me han asegurado que entre sus planes está permitir la total personalización de los formularios, idioma incluido (por el momento, la única opción permitida para la denominación de los campos es el inglés), lo que posibilitará un uso más amplio de la herramienta. Como en toda fase inicial (la intención es lanzar una versión 1.0 en noviembre), hay cosas que arreglar y mejorar. Así, por ejemplo, éstas son algunas de las observaciones y propuestas que les he hecho hasta el momento

  • Mover la opción de sincronizar todo a una ubicación más visible y crear un botón de llamada a la acción o algo similar (durante las pruebas que he estado haciendo estuve sincronizando las observaciones una por una hasta que me di cuenta de que, escondida, había una opción que lo hacía de golpe).
  • Incluir enlaces entre el mapa donde se localizan geográficamente las observaciones realizadas y las encuestas, de forma que se pueda acceder a uno y otro indistintamente.
  • Poder seleccionar los campos que quieres que aparezcan en la opción de exportar a pdf que ofrece la aplicación (si trabajas con datos sensibles, puede ser una opción interesante).

Por el momento, las aportaciones que les he hecho llegar han sido recibidas con interés, valorando todas las propuestas una por una o solicitando más concreción en el caso de no comprender cuál era el planteamiento.

Al final, el diseño de una aplicación debe tener en mente al usuario que va a utilizarla y para ser útil, debe dar respuesta a sus necesidades. ¿La fórmula? Preguntarle directamente. De esta forma, con las varias decenas de beta testers que ha conseguido reunir Wildnote, cada uno con sus propuestas y sus inquietudes, posiblemente se consiga desarrollar una herramienta útil que facilite la recogida de datos en campo.

Imagen: © Judit Urquijo

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Técnico de medio ambiente, community manager y content curator especializada en temas de medioambiente - Environmental technician, community manager and content curator specialised in environmental issues