En 2011, IBM puso a prueba en el popular programa estadounidense de preguntas y respuestas Jeopardy! a Watson, definido por la web TICbeat como «un sistema informático de inteligencia artificial diseñado para realizar labores de computación cognitiva (entre ellas el procesamiento de lenguajes naturales y el razonamiento y el aprendizaje automático), desarrollado sobre la tecnología DeepQA de IBM». El resultado fue la aplastante victoria de la máquina contra los dos mejores participantes que habían pasado por el concurso (en el canal de Youtube de Engadget puedes ver un fragmento del programa).

Si ya en la citada demostración asombraron las capacidades de Watson, analizando cientos de algoritmos y buscando posibles respuestas en menos de 3 segundos, en los últimos años el sistema ha mejorado aún más, aumentando su velocidad en un 2400% y reduciendo su tamaño un 90% (ver artículo TICbeat enlazado).

Watson, la computación cognitiva y la contaminación

Pero, ¿qué relación tiene Watson con la contaminación? Basándose en este sistema de inteligencia artificial, IBM está desarrollando el proyecto Green Horizons, una plataforma de análisis de datos que recibe información de sensores, dispositivos del internet de las cosas (IoT), información de redes sociales, etc., a la que se suma la experiencia de la propia compañía en predicción meteorológica y modelos climáticos. El resultado de este vasto análisis se traduce en un pronóstico de contaminación de alta resolución con 72 horas de antelación para cuadrículas de 1 km x 1 km y una predicción sobre la tendencia que experimentará la polución en los 10 días posteriores, según comentan en la web eWeek, con un nivel de exactitud un 30% superior a los actuales modelos de contaminación.

Una de las primeras ciudades que está probando este sistema es Pekín, urbe conocida por sus niveles de contaminación atmosférica (cabe comentar, no obstante, que en 2015, la ciudad más contaminada del mundo según la OMS fue Delhi, capital de India. En este país asiático, la mayor parte de las estaciones de medición de contaminación son manuales). IBM lleva desde 2014 colaborando con las autoridades pekinesas en el desarrollo de Green Horizons, habiéndose constatado una reducción del 20% en partículas PM2.5 (las más dañinas para la salud), éxito al que han contribuido tanto Green Horizons como las expeditivas medidas que adopta la administración china cerrando empresas contaminantes.

En la Conferencia sobre el Clima celebrada en París en diciembre de 2015, IBM anunció la expansión del programa Green Horizons a otras áreas urbanas, habiéndose establecido acuerdos con las ciudades de Delhi, Johannesburgo, las urbes chinas de Baoding (una de las más contaminadas) y Zhangjiakou (sede de los Juegos Olímpicos de Invierno en 2022) y la provincia de Xinjiang.

Cabe comentar igualmente que este sistema de computación cognitiva desarrollado por IBM, además de una valiosa ayuda para luchar contra la contaminación (se están llevando a cabo estudios para su aplicación en otros medios tales como el agua), también permite obtener pronósticos sobre producción de energías renovables, permitiendo a las empresas energéticas conocer la cantidad de energía que tendrán antes de tiempo. A este servicio se están sumando empresas tales como SSE, una de las principales compañías energéticas de Reino Unido, Setouchi Future Creations LLC en Japón (producción de energía solar) o Xinjiang Goldwind Science & Technology Co. Ltd y Shenyang Keywind Renewable Company en China. También la administración estadounidense se ha interesado por este sistema para impulsar su iniciativa SunShot.

Está claro que Watson va a dar mucho que hablar en el futuro.

Más información

http://www.research.ibm.com/green-horizons/#fbid=VhNriJsMP4o

http://www-03.ibm.com/press/us/en/pressrelease/48255.wss

Imagen: IBM Research CC BY-ND 2.0

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Técnico de medio ambiente, community manager y content curator especializada en temas de medioambiente - Environmental technician, community manager and content curator specialised in environmental issues