¿La tecnología puede resultar de utilidad para prevenir las catástrofes naturales?

Las últimas noticias parecen apuntar a que 2017 será recordado, entre otras cosas, por las pérdidas millonarias causadas por los sucesivos huracanes. La NOAA ya lo advirtió en un reseña publicada en diversos medios: las costas del Atlántico estadounidense corrían el peligro de sufrir una de las temporadas más adversas desde 2010 (en la imagen adjunta, la noticia recogida por la revista New Scientist en la edición del 19 de agosto de 2017).

Pero el mundo no mantiene el alma en vilo únicamente por los huracanes. En las últimas semanas, a lo largo y ancho del planeta se han registrado numerosas catástrofes naturales en forma de terremotos, intensas lluvias y monzones o pertinaces sequías que amenazan con hacer resurgir el fantasma del hambre.

No obstante, es necesario señalar que, al menos en los países más desarrollados y gracias a las mejoras en las infraestructuras y edificaciones, estos sucesos conllevan un menor número de fallecimientos que en épocas anteriores, como recordaba recientemente Bjorn Lomborg. Así, por ejemplo, las medidas preventivas adoptadas por algunas instalaciones científicas en Houston se han traducido en una menor afección al paso del huracán Harvey.

Los avances registrados en los sistemas de alerta también han contribuido a minimizar la pérdida de vidas humanas. La monitorización continua de diversas variables, la observación espacial y la mayor exactitud de los pronósticos meteorológicos permiten la evacuación o puesta en marcha de planes de alerta.

Pero, ¿de qué forma pueden las nuevas tecnologías mejorar aún más estos dispositivos de emergencia?

Tecnología para minimizar los efectos de los desastres naturales

En los últimos años, las redes sociales se han convertido en una importante herramienta para asistir a la población durante este tipo de sucesos. En primer lugar, porque sirven para proporcionar información de primera mano y permiten a los usuarios contactar con  sus familiares, evitando de esta forma el colapso de las líneas telefónicas. Pero también resultan útiles para hacer un seguimiento en tiempo real de las consecuencias que se están registrando. Así y coincidiendo con el paso del huracán Irma, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) lanzó una herramienta para el seguimiento de las inundaciones. Esta plataforma, basada en un chatbot o robot conversacional, recogía información aportada por los usuarios a través de Twitter, Facebook e Instagram, cartografiando las diferentes zonas afectadas.

Otras webs tales como FloodAlertsGaugeMap también ponen sobre aviso a los ciudadanos cuando los niveles de los cursos fluviales monitorizados alcanzan un nivel preocupante, mientras que aplicaciones como SIGNALERT posibilitan el seguimiento de numerosos acontecimientos tanto de naturaleza climática como social (revueltas violentas, por ejemplo).

Asimismo, también merece la pena mencionar las iniciativas que desarrollan numerosas organizaciones que desarrollan su trabajo a través de las redes, posibilitando que cientos de voluntarios proporcionen información espacial y creen cartografía casi en tiempo real que facilita la labor de los equipos de rescate y asistencia.

Pero, ¿puede la tecnología prevenir con antelación estos acontecimientos?

El papel de la tecnología en la prevención de catástrofes naturales

El desarrollo de sistemas de alerta avanzados ha mejorado notablemente la capacidad para advertir a la población frente a la ocurrencia de fenómenos meteorológicos o sísmicos graves. Hemos pasado de interpretar las señales que la naturaleza nos envía antes de descargar toda su furia a monitorizarla de forma continua con una miríada de sensores implantados en animales, volcanes o zonas con gran actividad sísmica en un intento de adelantarnos a sus fatídicas consecuencias.

En un futuro próximo, es posible que estos sistemas tempranos se vean complementados por algoritmos y metodologías propias del aprendizaje automático que añadan una mayor fiabilidad a los pronósticos. Las pruebas que, por ejemplo, se están llevando a cabo para reconocer señales acústicas previas al desencadenamiento de un terremoto son prometedoras.

Al fin y a la postre, utilizar la tecnología para salvar vidas humanas y reducir las pérdidas económicas que ocasionan los desastres naturales es un motivo más que justificado para invertir en innovación e investigación, ¿no crees?

Imagen: Staff Sgt. James L. Harper Jr. (U.S. Air Force photo). Dominio público

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Técnico de medio ambiente, community manager y content curator especializada en temas de medioambiente – Environmental technician, community manager and content curator specialised in environmental issues